Halloween y Día de Muertos son la excusa perfecta para experimentar con el maquillaje sin demasiadas reglas. Pigmentos intensos, diamantina, delineados dramáticos y capas de color transforman el rostro, pero también pueden dejar la piel deshidratada, sensible o con los poros obstruidos si no se retiran correctamente.
Y aunque solemos dedicar tiempo a conseguir la caracterización perfecta, pocas veces prestamos la misma atención a lo que sucede después.
La clave está en una rutina sencilla que comience incluso antes de aplicar el maquillaje. Una limpieza suave, una buena dosis de hidratación y una crema que ayude a mantener la barrera cutánea en buenas condiciones pueden marcar la diferencia.
Para estos días, la firma austriaca RINGANA propone tres productos de su línea FRESH: cleanser, con aceite de sésamo y extracto de té verde para retirar impurezas; hydro serum, formulado con seis tipos de ácido hialurónico para aportar hidratación; y cream medium, con ceramidas que ayudan a reforzar la barrera de la piel.
Después de una noche de transformaciones, el mejor ritual es volver a lo esencial: una piel limpia, hidratada y confortable.








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